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Para desgracia de los viajeros, que se pierda una maleta en un aeropuerto no es un suceso poco habitual. Cuando esto sucede, la primera reacción es pegar un grito y tirarse de los pelos, sin embargo, lo mejor que podemos hacer es respirar hondo y seguir estos consejos para que la pérdida no termine por arruinarnos las vacaciones.

1- Documentación a mano

Lo primero que tendremos que hacer es acudir al mostrador de la compañía con la que hemos viajado para reclamar la desaparición. Pasaporte, billete de avión, tarjeta de embarque y etiqueta de facturación son los documentos que debemos presentar ante el personal de la compañía aérea con la que hemos viajado.

2- Cuestionario de pérdida

En el mostrador de la compañía será necesario que rellenes un documento llamado PIR (Parte de Irregularidad del Equipaje) donde tienes que señalar las circunstancias de la desaparición, datos de identificación de la maleta… Si la ventanilla se encuentra cerrada, o no tienes tiempo para rellenar el documento en ese momento, puedes hacerlo otro día sin embrago, asegúrate de los días que tienes para cumplimentarlo y afiánzate de que la compañía se haga completamente cargo de lo sucedido.

En el caso de vuelo nacionales, este trámite ha de hacerse en 10 días ya que la acción para exigir una indemnización caduca a los 6 meses. En el caso de los vuelos internacionales, este plazo se reduce a una semana, salvo que se haya producido un retraso en la entrega del equipaje. En este caso, el periodo se amplía hasta 21 días.

3- Reclama tantas veces como sea necesario

Según indica el Reglamento de los derechos del pasajero de AENA, los viajeros tenemos derecho a una compensación económica limitada de hasta 1,220 euros si nuestro equipaje se extravía, se daña o se retrasa. Sin embargo, las compañías aéreas carecen de responsabilidad si pueden demostrar que han cumplido todas las medidas que tienen a su alcance para evitar dicho suceso.

Independientemente, nuestro consejo es que siempre que haya un problema, por pequeño que sea, al realizar cualquier viaje, se ponga una reclamación a la empresa, ya que muchas veces este tipo de acciones son las únicas que obligan a las compañías a mejorar sus servicios con los clientes.